Una sencilla prueba renal podría detectar enfermedades años antes

Un estudio sueco de gran envergadura sugiere que los resultados normales de las pruebas renales pueden ocultar un riesgo temprano. Una nueva herramienta web podría ayudar a los médicos a actuar con años de antelación para prevenir la enfermedad renal crónica.

Cambios sutiles en la función renal que aún se encuentran dentro del rango normal podrían ser una señal temprana de enfermedad renal crónica, según un importante estudio del Instituto Karolinska de Suecia. Los investigadores han convertido esta información en una sencilla herramienta web que podría ayudar a los médicos a detectar problemas años antes de que los pacientes se sientan enfermos.

La enfermedad renal crónica es un problema de salud global en crecimiento, que afecta aproximadamente entre el 10% y el 15% de los adultos en todo el mundo. Debido a la falta de programas de detección amplios, muchas personas reciben el diagnóstico solo después de haber perdido más de la mitad de su función renal, cuando el daño es más difícil de revertir y el riesgo de diálisis o trasplante aumenta drásticamente.

El nuevo estudio, publicarUn estudio publicado en la revista Kidney International se centra en la tasa de filtración glomerular estimada (TFGe), la medida estándar de laboratorio que mide la eficacia de los riñones para filtrar la sangre. En lugar de analizar únicamente si la TFGe de un paciente supera o no un valor de corte fijo, el equipo se preguntó cómo se compara ese valor con el de otros pacientes de la misma edad y sexo.

Para responder a esta pregunta, elaboraron gráficos detallados de TFGe basados ​​en la población utilizando los historiales médicos de más de 1.1 millones de adultos en la región de Estocolmo, Suecia. El conjunto de datos, extraído de casi 7 millones de pruebas de TFGe realizadas entre 2006 y 2021, abarcó a aproximadamente el 80 % de los residentes de entre 40 y 100 años.

Los investigadores examinaron entonces la distancia entre la TFGe de cada persona y la mediana para su edad y sexo, y monitorearon sus resultados de salud a lo largo del tiempo. Las personas con función renal inferior a la de la mayoría de sus pares, incluso si técnicamente seguían siendo normales, presentaban mayores riesgos.

Quienes tenían una TFGe inferior al percentil 25 para su edad y sexo presentaban una probabilidad significativamente mayor de desarrollar insuficiencia renal que requiriera diálisis o trasplante. El estudio también observó un patrón en forma de U para el riesgo de muerte: tanto los percentiles de TFGe inusualmente bajos como los inusualmente altos se relacionaron con una mayor mortalidad.

Para que estos hallazgos se puedan utilizar en la práctica diaria, el equipo tradujo sus gráficos a un calculadora en línea Para médicos clínicos, desarrollado por el estudiante de doctorado Antoine Creon. Al ingresar la edad, el sexo y la TFGe de un paciente, el médico puede ver dónde se encuentra esa persona en la curva de población y si se justifica un seguimiento adicional.

"Nos inspiramos en las tablas de crecimiento y peso que se usan en pediatría, que intuitivamente ayudan a los médicos a identificar a los niños en riesgo de obesidad o crecimiento insuficiente", dijo en un comunicado de prensa el primer autor Yuanhang Yang, investigador postdoctoral en el Departamento de Ciencias Clínicas y Educación del Instituto Karolinska en Södersjukhuset.

El estudio también destaca la facilidad con la que se pueden pasar por alto las señales de alerta temprana. Entre las personas cuyos valores de TFGe superaron los 60 mililitros por minuto por 1.73 metros cuadrados (un nivel que muchos médicos considerarían tranquilizador), pero que aún se encontraban por debajo del percentil 25 para su edad, solo aproximadamente una de cada cuatro personas se había realizado una prueba de seguimiento de albúmina en orina. Esta prueba es importante para detectar daño renal temprano.

El autor principal Juan Jesús Carrero, profesor del Departamento de Epidemiología Médica y Bioestadística del Instituto Karolinska, ilustró lo que está en juego.

Por ejemplo, considere a una mujer de 55 años con una TFGe de 80. La mayoría de los médicos no reaccionarían a un valor aparentemente tan normal. Sin embargo, nuestras gráficas muestran que esto corresponde al percentil 10 para mujeres de esa edad, y que tiene un riesgo tres veces mayor de comenzar diálisis en el futuro. Esto indica una oportunidad para actuar con mayor rapidez, afirmó en el comunicado de prensa.

Al replantear la TFGe como un percentil en lugar de una simple cifra de aprobado o reprobado, los investigadores esperan impulsar a los sistemas de salud hacia la prevención primaria. Las personas con mayor riesgo podrían recibir un seguimiento más estrecho, control de la presión arterial y la diabetes, asesoramiento sobre estilo de vida y derivaciones oportunas a especialistas en riñón, lo que podría ralentizar o prevenir la progresión de la enfermedad.

El trabajo es parte del proyecto SCREAM, un gran esfuerzo para utilizar datos de salud del mundo real para mejorar el cuidado renal.

La conclusión del equipo es que la forma en que se interpreta la función renal puede ser tan importante como la prueba en sí.

Por ahora, la calculadora web y las tablas abiertas de TFGe están pensadas para profesionales de la salud, no para el autodiagnóstico. Pero si se adopta ampliamente, este cambio de perspectiva relativamente simple podría ayudar a que la atención de la enfermedad renal pase de una reacción tardía a una acción temprana, brindando a millones de personas más la oportunidad de proteger su salud renal antes de que sea demasiado tarde.

Fuente: Instituto Karolinska