Un estudio reciente de la Universidad de Colorado en Boulder muestra que el uso de luz ultravioleta puede reducir significativamente los alérgenos transportados por el aire, lo que proporciona una herramienta potencialmente transformadora para quienes sufren de alergias.
Imagine poder desactivar los alérgenos problemáticos con solo pulsar un interruptor. Según una investigación pionera de la Universidad de Colorado en Boulder, el uso de luz ultravioleta para neutralizar los alérgenos transportados por el aire podría pronto hacer realidad ese sueño.
Investigadores de la Universidad de Colorado en Boulder han descubierto que una longitud de onda específica de luz ultravioleta puede inactivar eficazmente los alérgenos presentes en el aire en tan solo 30 minutos. Este descubrimiento proporciona alivio a quienes sufren reacciones alérgicas causadas por mascotas, ácaros del polvo, moho y polen.
“Hemos descubierto que podemos usar un tratamiento pasivo, generalmente seguro, con luz ultravioleta para inactivar rápidamente los alérgenos transportados por el aire”, declaró en un comunicado de prensa la primera autora, Tess Eidem, investigadora asociada sénior del Departamento de Ingeniería Civil, Ambiental y Arquitectónica. “Creemos que esta podría ser otra herramienta para ayudar a las personas a combatir los alérgenos en sus hogares, escuelas u otros lugares donde se acumulan en interiores”.
El estudio, publicado En agosto, en la revista ACS ES&T Air, se arroja luz sobre una nueva forma de manejar los alérgenos que son notoriamente difíciles de eliminar mediante los métodos de limpieza tradicionales.
Las soluciones actuales, como aspirar, filtrar el aire y bañar regularmente a las mascotas, suelen ser insuficientes y difíciles de mantener a lo largo del tiempo. Pero este nuevo enfoque podría revolucionar la forma en que combatimos los alérgenos, logrando que los ambientes interiores sean más saludables y respirables.
A diferencia de las bacterias y los virus, los alérgenos como la proteína Fel d1 de la caspa de gato no se pueden "eliminar" simplemente porque no están vivos.
“Después de que los ácaros del polvo desaparezcan, el alérgeno sigue ahí”, añadió Eidem. “Por eso, si sacudes una alfombra, puedes tener una reacción años después”.
Sin embargo, al alterar la estructura de estas proteínas con luz ultravioleta, se vuelven irreconocibles para el sistema inmunológico, previniendo eficazmente las reacciones alérgicas.
El equipo de investigación utilizó luces UV222, que emiten una longitud de onda de 222 nanómetros segura para espacios ocupados.
Se ha demostrado que este tipo de luz ultravioleta altera la estructura de los alérgenos, a diferencia de la luz ultravioleta más intensa utilizada en entornos hospitalarios, que puede suponer riesgos para la piel y los ojos.
El experimento implicó bombear alérgenos microscópicos a un ambiente sellado de 350 pies cúbicos y exponerlos a la luz UV222.
Después de 30 minutos, la estructura de los alérgenos había cambiado lo suficiente como para que los anticuerpos del sistema inmunológico ya no pudieran reconocerlos, lo que resultó en una reducción de los alérgenos en el aire del 20% al 25%.
“Son reducciones bastante rápidas si las comparamos con meses y meses de limpieza, arrancar alfombras y bañar al gato”, añadió Eidem, destacando el potencial revolucionario de este método.
Actualmente, las lámparas UV222 se comercializan principalmente para fines antimicrobianos industriales, pero en el futuro podrían aparecer más versiones portátiles diseñadas para uso personal. Estos dispositivos podrían ser revolucionarios para las personas alérgicas, ofreciendo un respiro en diversos entornos, desde hogares con mascotas hasta sótanos polvorientos.
Dado que casi uno de cada tres adultos y niños en Estados Unidos padece alergias, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, esta investigación podría tener un impacto significativo en la salud pública. Las alergias son una de las principales causas de los ataques de asma.
“Los ataques de asma matan a unas 10 personas cada día en Estados Unidos, y a menudo se desencadenan por alergias transmitidas por el aire”, añadió Eidem. “Es fundamental desarrollar nuevas formas de prevenir esa exposición”.
Fuente: Universidad de Colorado Boulder
