Un nuevo estudio revela el papel de los programas de arte en la prevención de enfermedades cardíacas y diabetes.

Un estudio pionero revela que participar en programas artísticos puede contribuir significativamente a la prevención de enfermedades cardíacas, diabetes y otras causas principales de muerte. Investigadores destacan cómo las actividades creativas mejoran la salud y fortalecen los sistemas de salud pública.

Los programas de arte son más que un simple medio para la creatividad; también pueden contribuir a la prevención de algunas de las amenazas para la salud más importantes del mundo. Según un reciente estudio internacional encargado por... Laboratorio de Artes y Salud JameelParticipar en actividades como música, danza, teatro y narración de cuentos puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes, cáncer y otras enfermedades no transmisibles que representan el 74% de las muertes evitables a nivel mundial.

El estudio, publicado En la revista Nature Medicine, se analizaron casi 100 proyectos de investigación de 27 países, con más de 230,000 participantes. Esta revisión exhaustiva demuestra cómo los programas artísticos pueden servir como herramientas rentables y escalables para la promoción de la salud y la prevención de enfermedades.

“No solo queremos tratar estas enfermedades, sino prevenirlas”, declaró en un comunicado de prensa la autora principal, Jill Sonke, directora de iniciativas de investigación del Centro de Artes en Medicina de la Universidad de Florida e investigadora afiliada al Laboratorio de Artes y Salud Jameel. “Nos encantaría ver que la financiación y las intervenciones se dirigieran desde el tratamiento hacia la prevención, y las artes deberían formar parte de esa estrategia de prevención, porque realmente pueden ayudar”.

El momento del estudio es significativo, ya que se publicó justo una semana antes de una reunión internacional convocada por la Organización Mundial de la Salud dedicada a la prevención de enfermedades no transmisibles. Esta investigación aporta una dimensión importante a las estrategias de salud global, destacando las artes como un recurso esencial para la salud pública.

Michael Tan, decano de investigación e intercambio de conocimientos de la Universidad de las Artes de Singapur, codirigió el proyecto junto con Sonke.

Sus hallazgos demuestran cómo los programas basados ​​en las artes pueden mejorar la salud pública al hacer que los mensajes de salud sean más atractivos, memorables y culturalmente relevantes. Algunos ejemplos incluyen obras de teatro comunitarias que promueven una alimentación saludable, grupos de danza que fomentan la actividad física y proyectos de jardinería que fomentan las conexiones sociales.

“Si realmente queremos reducir la carga mundial de enfermedades no transmisibles, debemos considerar las artes como esenciales para la infraestructura de salud pública”, añadió la coautora Nisha Sajnani, profesora de NYU Steinhardt y codirectora del Laboratorio de Arte y Salud Jameel. “Las actividades artísticas y culturales ofrecen herramientas de prevención rentables y escalables que, al integrarse en la promoción de la salud y cimentarse en la colaboración comunitaria, pueden ampliar el acceso, cerrar brechas de equidad y fortalecer la adopción de hábitos saludables”.

Una de las conclusiones clave del estudio es el potencial de los programas artísticos para fomentar cambios duraderos en los hábitos de salud. Las campañas de salud tradicionales suelen tener dificultades para mantener la participación a largo plazo. Sin embargo, integrar la educación para la salud con experiencias gratificantes y creativas puede aumentar significativamente las tasas de participación y retención.

Además, la investigación destaca la importancia de la pertinencia cultural en estos programas. Las iniciativas que incorporan tradiciones locales, como la jardinería comunitaria o la danza cultural, tienen mayor probabilidad de éxito en la promoción de hábitos saludables y en asegurar una amplia participación.

Si bien el estudio subraya el prometedor papel de las artes en la salud pública, los investigadores reconocen la necesidad de mayor exploración, especialmente en entornos diversos. La mayoría de los estudios actuales se concentran en países de altos ingresos, y los resultados a largo plazo en materia de salud siguen sin ser explorados.

En general, este estudio sugiere que la integración de las artes en las estrategias de salud podría revolucionar el modo en que abordamos la prevención de enfermedades, convirtiéndola en una parte indispensable del conjunto de herramientas de salud pública.

Fuente: University of Florida