Robots en el trabajo: un estudio afirma que la colaboración es mejor que el reemplazo

Un nuevo estudio sostiene que las empresas que buscan la automatización total podrían estar pasando por alto la verdadera ventaja competitiva: la colaboración entre personas y robots. Los investigadores afirman que los enfoques colaborativos pueden impulsar el rendimiento, la innovación y la lealtad de los empleados.

Un nuevo estudio dirigido por investigadores de la Escuela de Administración de la Universidad de Binghamton sostiene que el verdadero poder de la automatización no reside en sustituir a los humanos por robots, sino en combinarlos. Los investigadores afirman que las organizaciones pueden generar más valor, equipos más sólidos y empleados más leales cuando diseñan el trabajo de forma que las personas y los robots se complementen.

El estudio, publicado en el cuadro Revista de comportamiento organizacional, surge a medida que las principales empresas expanden rápidamente la automatización. Amazon ha debatido públicamente sus ambiciosos objetivos en robótica, y en la planta automotriz de Hyundai en Georgia, más de 1,000 robots ya trabajan junto a unas 1,500 personas.

El equipo de investigación se propuso comprender qué significa este tipo de interfaz humano-robot para las organizaciones. Finalmente, se centraron en cómo los robots cambian la forma en que las personas trabajan juntas y cómo esto afecta el rendimiento y la ventaja competitiva.

En el artículo, los autores escriben: “En pocas palabras, implementar robots de manera colaborativa con humanos puede alterar la dinámica social de maneras que alientan a los miembros de la unidad a sentir, actuar y pensar juntos” y, “Al aprovechar estos recursos mediante el despliegue de robots en entornos colaborativos, las organizaciones no solo pueden generar valor económico adicional de su capital humano, sino también mejorar su capacidad para capturar una mayor participación de ese valor en el mercado competitivo”.

En otras palabras, cuando los robots se utilizan como socios y herramientas que amplían las capacidades humanas, pueden fortalecer el trabajo en equipo y dificultar que la competencia copie lo que una empresa hace bien. Cuando los robots se utilizan principalmente para reducir los costos laborales, los rivales a menudo pueden imitar esa estrategia rápidamente.

El equipo inicialmente quería analizar cómo los robots afectan el liderazgo, según el autor correspondiente Chou-Yu (Joey) Tsai, profesor asociado de Emprendimiento en la Facultad de Administración de Binghamton. Pronto se dieron cuenta de que la clave radicaba en cómo los robots transforman la organización en su conjunto.

Los investigadores describen dos perspectivas generales en las que las empresas suelen pensar en los robots. Una es una perspectiva sustitutiva: los robots se instalan para asumir tareas o funciones completas que antes realizaban las personas. La otra es una perspectiva complementaria: los robots se introducen para colaborar con las personas, ayudándolas a realizar su trabajo mejor, más rápido o con mayor seguridad.

Ambos enfoques pueden mejorar la eficiencia y la productividad, señala el estudio. Sin embargo, las organizaciones que se inclinan por la perspectiva complementaria tienen más probabilidades de fomentar un mayor sentido de compromiso entre los empleados. Los trabajadores son más propensos a permanecer y participar cuando ven la tecnología como un apoyo, no como una amenaza.

Tsai sostiene que ésta también es una estrategia más inteligente a largo plazo.

“Las organizaciones más exitosas encontrarán la manera de aprovechar al máximo estas tecnologías para alcanzar sus objetivos específicos”, afirmó en un comunicado de prensa. “Si se centran en competir con otras empresas introduciendo robots para reemplazar funciones clave que tradicionalmente desempeñaban empleados humanos, esa no siempre es la mejor estrategia, ya que sus competidores podrían fácilmente hacer lo mismo”.

El estudio enfatiza que la forma en que los robots se integran en el trabajo diario es tan importante como su adopción. El aprendizaje en el trabajo sigue siendo crucial, afirman los autores, ya que los gerentes y los equipos a menudo necesitan tiempo y experimentación para determinar qué tareas son más adecuadas para la automatización y cuáles son fundamentales para el crecimiento y la motivación humana.

Delegar tareas que brindan significado, autonomía o la oportunidad de desarrollar el dominio por completo a las máquinas puede ser contraproducente. Según los investigadores, esta medida puede socavar la salud mental de los empleados y erosionar las mismas mejoras de rendimiento que las empresas esperan lograr con la automatización.

El coautor Rory Eckardt, decano asociado de investigación de la facultad de Administración de Binghamton, señaló que la conversación pública sobre la automatización ha sido demasiado limitada.

“El debate sobre la IA y la robótica suele centrarse en la velocidad de adopción, la disrupción en el entorno laboral y el desplazamiento de puestos de trabajo”, declaró en el comunicado de prensa. “Nuestro estudio centra la atención en la integración complementaria al considerar cuándo estas tecnologías fortalecen el trabajo en equipo y la coordinación, mejoran el entorno laboral y fomentan la creación de valor y la ventaja competitiva”.

Para ilustrar cómo se ve la integración complementaria, el estudio señala ejemplos en los que los robots mejoran, en lugar de reemplazar, el trabajo humano experto.

En un escenario, un equipo de investigación y desarrollo utiliza sistemas robóticos para analizar conjuntos de datos complejos. Las máquinas gestionan volúmenes masivos de información y reconocen patrones, mientras que los investigadores humanos se centran en formular preguntas, interpretar los resultados y decidir qué probar a continuación. Esta combinación aumenta la eficacia del equipo y ayuda a sus miembros a coordinar sus esfuerzos.

En otro ejemplo, el personal hospitalario utiliza robots quirúrgicos para obtener vistas 3D de alta definición y realizar procedimientos extremadamente delicados que superan los límites naturales de la mano humana. Los cirujanos siguen planificando y guiando la operación, pero el robot amplía sus capacidades de seguridad. Este tipo de colaboración puede mejorar los resultados de los pacientes y, al mismo tiempo, reforzar el valor de los profesionales médicos cualificados.

El estudio sugiere que cuando los empleados ven a los robots como herramientas que les ayudan a prosperar y crecer, su lealtad a la organización puede aumentar. Es más probable que sientan que la empresa invierte en ellos, no solo en máquinas.

La coautora Shelley Dionne, decana de la Escuela de Administración de Binghamton, señaló que el auge de la robótica ha transformado su propio campo.

“Cuando comencé mi carrera de investigación en liderazgo y ciencias organizacionales, jamás podría haber predicho que la tecnología avanzaría hasta el punto de que estamos investigando el impacto de los robots en el desarrollo del liderazgo y la eficacia organizacional”, dijo. “Pero ahora influye en nuestra forma de pensar sobre el futuro del desarrollo de la fuerza laboral y el rendimiento de los empleados, sin importar el tipo de organización que consideremos”.

El equipo de investigación también incluyó académicos de la Universidad Creighton, la Universidad Cornell, la Universidad Nacional Chengchi de Taiwán y la Universidad Estatal de Dakota del Sur.

Si bien el estudio no ofrece una fórmula universal, su mensaje es claro: el futuro del trabajo no es una simple elección entre humanos o robots. Para las organizaciones que buscan destacar en lugar de simplemente mantenerse al día, la verdadera oportunidad reside en diseñar espacios de trabajo donde las personas y las máquinas se beneficien mutuamente.

Fuente: Universidad de Binghamton