La IA puede predecir mejor los riesgos futuros en pacientes con infarto

Investigadores dirigidos por la Universidad de Leicester han desarrollado una herramienta basada en IA, GRACE 3.0, que mejora significativamente la predicción de los resultados de los pacientes con ataque cardíaco, ofreciendo un gran avance en la atención cardíaca personalizada.

Un nuevo estudio encabezado por investigadores de la Universidad de Leicester ha revelado que la inteligencia artificial puede mejorar significativamente la predicción de riesgos futuros en pacientes con ataque cardíaco, allanando el camino para tratamientos más precisos y efectivos.

El estudio, publicado en The Lancet Digital Health, fue realizado por un equipo internacional dirigido por Florian Wenzl, miembro honorario del Departamento de Ciencias Cardiovasculares de la Universidad de Leicester, quien trabajó en estrecha colaboración con David Adlam, profesor del Departamento de Ciencias Cardiovasculares.

La investigación se centra en pacientes que padecen síndrome coronario agudo sin elevación del segmento ST (SCASEST), un tipo común de ataque cardíaco causado por un bloqueo arterial parcial.

Tradicionalmente, los médicos se basan en la puntuación GRACE para determinar el riesgo de mortalidad y las estrategias de tratamiento posteriores para pacientes con infarto. Sin embargo, este método tiene sus limitaciones, ya que a menudo no tiene en cuenta las complejidades individuales de cada paciente.

Presentamos GRACE 3.0, una herramienta avanzada de evaluación de riesgos basada en IA, diseñada para predecir el riesgo de mortalidad hospitalaria y a un año. Este innovador sistema evalúa nueve variables críticas: edad, sexo, frecuencia cardíaca, presión arterial sistólica, nivel de troponina, desviación del segmento ST, nivel de creatinina, paro cardíaco y síntomas de insuficiencia cardíaca.

“GRACE 3.0 representa la siguiente evolución de la escala GRACE, integrando los métodos de IA en una de las herramientas de riesgo más utilizadas en cardiología”, declaró Wenzl en un comunicado de prensa. “Se entrenó y validó externamente con datos de cientos de miles de pacientes de varios países, lo que le otorga una sólida base de evidencia. A diferencia de las escalas de riesgo tradicionales, GRACE 3.0 captura relaciones complejas y no lineales que los enfoques convencionales suelen pasar por alto”.

Otro avance notable de GRACE 3.0 es su análisis específico para cada sexo, que ofrece evaluaciones de riesgo personalizadas específicamente para pacientes con bloqueo arterial parcial, lo que lo distingue de los enfoques más amplios utilizados para ataques cardíacos más graves, según Wenzl.

“Además, la puntuación GRACE 3.0 permite a los médicos predecir mejor si los pacientes se beneficiarán o no de un tratamiento invasivo temprano como la angioplastia (para abrir la arteria con un balón y generalmente colocar un stent)”, añadió.

Adlam, un cardiólogo intervencionista que trabaja en el Centro de Investigación Biomédica NIHR de Leicester, subrayó la importancia clínica de la herramienta.

“Esta puntuación recientemente desarrollada, que utiliza inteligencia artificial, ayuda a adaptar el tratamiento a cada paciente al detectar mejor los riesgos futuros y, por lo tanto, orientar sobre qué intervenciones de salud podrían beneficiarse”, afirmó Adlam en el comunicado de prensa.

La adopción de GRACE 3.0 es un avance prometedor para la comunidad médica. Además de su creciente incorporación a las directrices internacionales, tiene potencial para definir futuros ensayos clínicos, según Adlam.

Fuente: Universidad de Leicester