Investigadores de la Universidad de Edimburgo han revelado un avance impulsado por inteligencia artificial en la predicción de riesgos de desprendimiento de retina, ofreciendo un enfoque matizado que va más allá de las prescripciones de gafas tradicionales.
Una combinación innovadora de exploraciones oculares de rutina e inteligencia artificial (IA) ha allanado el camino para un método novedoso y mucho más preciso de evaluar la miopía, que promete revolucionar la prevención del daño retiniano grave.
En un estudio reciente, investigadores de la Universidad de Edimburgo demostraron cómo esta nueva técnica, impulsada por IA, podría predecir mejor el riesgo a largo plazo de desprendimiento de retina o desgarros al considerar cambios sutiles en la retina que a menudo se pasan por alto en las prescripciones de anteojos convencionales.
Tras analizar datos de salud e imágenes retinianas de más de 9,300 participantes del Biobanco del Reino Unido, los investigadores desarrollaron una nueva medida conocida como Compensación de Refracción del Fondo de Ojo (FRO). Esta puntuación evalúa la apariencia estructural de la retina de un individuo en relación con la que las prescripciones convencionales sugieren que debería tener.
Los resultados, publicado en la revista Investigative Ophthalmology & Visual Science, revelan que los individuos cuyas retinas parecían más miopes de lo esperado —según su prescripción— enfrentaban un riesgo significativamente mayor de complicaciones retinianas, incluso con prescripciones iniciales, edades y otros factores similares.
“Nuestro estudio apoya la transición más allá de la simple prescripción de gafas y la consideración de la información retiniana al describir la gravedad de la miopía”, declaró en un comunicado de prensa el investigador principal, Fabian Yii, de la Unidad de Oftalmología Robert O. Curle del Instituto de Regeneración y Reparación de la Universidad de Edimburgo. “Dadas las limitaciones de los descriptores actuales de la gravedad de la miopía, en particular la prescripción de gafas, para captar eficazmente el riesgo de complicaciones miópicas de una persona, esta investigación representa un paso importante para permitir una atención más eficaz para el creciente número de personas afectadas por la miopía”.
Las implicaciones de este estudio innovador son sustanciales.
Con más de mil millones de personas en todo el mundo afectadas por miopía (una cifra que se proyecta que aumentará a casi el 1% de la población mundial para 50), el potencial para reducir la pérdida de visión a través de un tratamiento personalizado es significativo.
En la actualidad, las personas con prescripciones para miopía severa tienen 13 veces más probabilidades de sufrir desprendimiento de retina en comparación con quienes no tienen miopía, aunque los riesgos pueden variar mucho incluso entre personas con prescripciones similares.
El poder predictivo del puntaje FRO también puede ser útil para orientar las decisiones en torno a procedimientos electivos como la cirugía ocular con láser y el intercambio de lentes transparentes, que pueden representar un mayor riesgo para ciertos pacientes en función de sus vulnerabilidades retinianas, independientemente de la potencia de su prescripción.
Fuente: Universidad de Edimburgo
