El clima extremo influye en la visión global sobre el cambio climático

Un estudio revela cómo la experiencia personal con fenómenos meteorológicos extremos influye profundamente en la percepción de las amenazas del cambio climático. Comprender estos hallazgos podría allanar el camino para estrategias de comunicación climática más eficaces.

Las personas que han experimentado fenómenos climáticos extremos, como inundaciones y olas de calor, tienen una probabilidad significativamente mayor de considerar el cambio climático como una amenaza muy grave, según una nueva investigación de la Universidad de Ámsterdam.

El estudio, realizado por Fabian Dablander del instituto climático SEVEN de la UvA y publicado En Environmental Research Letters, se analizaron datos de encuestas de más de 128,000 encuestados en 142 países.

Los resultados muestran un patrón claro: aquellos que han sufrido riesgos relacionados con el clima en los últimos cinco años son más propensos a percibir el cambio climático como un peligro acuciante.

En concreto, experimentar una ola de calor tiene un impacto en la percepción del riesgo comparable al de recibir una educación universitaria, un predictor tradicionalmente fuerte de la conciencia climática.

Dablander enfatiza la profunda influencia de la experiencia personal en la formación de actitudes hacia el cambio climático.

“Las experiencias personales trascienden las estadísticas abstractas y los debates políticos”, declaró en un comunicado de prensa. “Cuando alguien ha vivido una inundación o una ola de calor devastadoras, los riesgos del cambio climático se vuelven mucho más tangibles y difíciles de ignorar”.

Esta investigación indica que las experiencias individuales actúan como una “puerta de entrada” psicológica, convirtiendo el cambio climático de un problema abstracto en una preocupación personal concreta.

Sin embargo, el estudio también revela complejidades. Si bien las experiencias individuales con eventos extremos aumentan la conciencia sobre el riesgo climático, estas percepciones no siempre se traducen en una mayor preocupación nacional.

Factores como la cobertura mediática, el liderazgo político y las narrativas culturales desempeñan un papel crucial en la interpretación y la acción sobre estas experiencias. Por ejemplo, si bien las inundaciones son muy comunes en todo el mundo, algunas regiones propensas a inundaciones muestran niveles relativamente bajos de preocupación por el cambio climático.

Esto pone de relieve el papel fundamental que desempeñan la comunicación y el liderazgo eficaces para abordar la crisis climática.

La investigación también descubrió diferencias regionales en la percepción del riesgo.

Los residentes de Sudamérica son los más propensos a considerar el cambio climático como una amenaza grave, con casi el 75 % expresando esta opinión. En contraste, aproximadamente la mitad de los europeos encuestados comparte esta opinión.

Oceanía registró las tasas más altas de experiencia en peligros, con más del 40% habiendo vivido un evento extremo en los últimos cinco años, mientras que Europa tuvo la más baja, con un 20%.

Al integrar estas experiencias individuales con factores socioeconómicos más amplios, el estudio ofrece un panorama completo de la percepción global del riesgo climático. Utilizando datos de la Encuesta Mundial de Riesgos de 2023, realizada por la Fundación Lloyd's Register y Gallup, se examinaron las respuestas en más de 140 países, considerando variables como la educación, los ingresos y la resiliencia.

“Miles de millones de personas ya viven con los impactos del cambio climático”, añadió Dablander. “A medida que se acumulen estas experiencias, podríamos ver una creciente demanda de acción climática. Pero sin un liderazgo político y unos medios de comunicación dispuestos a conectar los puntos, esas experiencias por sí solas no impulsarán la transformación que necesitamos”.

Fuente: Universidad de Amsterdam