Investigadores de Yale han introducido una tecnología de vanguardia que mejora la eficacia de las vacunas de ARNm. Este avance promete avances significativos en la lucha contra diversas enfermedades, como el cáncer y las enfermedades autoinmunes.
Científicos de la Universidad de Yale han presentado una tecnología revolucionaria que revolucionará la eficacia de las vacunas de ARNm. La nueva innovación, detallada en un estudio, publicado en la revista Nature Biomedical Engineering, aumenta la potencia y el alcance de estas vacunas, allanando el camino para avances en la prevención y el tratamiento de diversas enfermedades más allá del COVID-19.
Durante la pandemia de COVID-19, las vacunas de ARNm de Pfizer-BioNTech y Moderna obtuvieron un amplio reconocimiento por su eficacia. Sin embargo, su aplicación en otras enfermedades ha enfrentado desafíos.
Según el autor principal Sidi Chen, profesor asociado de genética y neurocirugía en la Facultad de Medicina de Yale, el equipo buscó comprender por qué las vacunas de ARNm funcionaron tan bien contra la COVID-19 pero no con tanto éxito contra otras enfermedades.
“Todos conocemos bien las vacunas de ARNm desde la pandemia”, declaró Chen en un comunicado de prensa. “Pero nos preguntábamos por qué la vacuna funcionaba tan bien contra la COVID-19, pero no tanto contra muchas otras enfermedades en las que se estaba probando”.
La clave está en cómo se presentan los antígenos (sustancias que el sistema inmunitario reconoce como extrañas) al cuerpo.
Las vacunas tradicionales de ARNm a veces no logran transportar los antígenos a la superficie celular, donde pueden desencadenar eficazmente una respuesta inmunitaria. Este problema surge porque algunos antígenos creados por las vacunas de ARNm quedan atrapados dentro de las células, eludiendo el sistema inmunitario.
Para abordar este problema, el equipo de Yale desarrolló lo que ellos llaman una plataforma de vacuna molecular (MVP).
Esta innovadora solución incorpora una especie de módulo "GPS celular" a las proteínas que liberan las vacunas de ARNm, guiándolas hacia la superficie celular. Este movimiento garantiza que el sistema inmunitario detecte los antígenos con mayor facilidad, lo que mejora la eficacia general de la vacuna.
Los investigadores diseñaron los módulos "GPS" utilizando proteínas naturales de membrana, como péptidos señal y anclajes transmembrana. Los péptidos señal dirigen las proteínas a la ubicación correcta dentro de la célula, mientras que los anclajes transmembrana las fijan a las membranas celulares, facilitando su visibilidad y comunicación.
Las pruebas de laboratorio de la nueva plataforma mostraron resultados prometedores.
Cuando se aplicó a virus como el mpox (anteriormente conocido como viruela del mono), el virus del papiloma humano (VPH), vinculado al cáncer de cuello uterino, y el virus de la varicela-zóster (culebrilla), el MVP produjo respuestas inmunes significativamente más fuertes.
Esto incluyó mejoras espectaculares en la expresión de antígenos, la producción de anticuerpos y la activación de células T.
“Estamos dando un paso importante que nos permitirá ampliar los usos de las vacunas”, añadió Chen. “Estamos intentando extender este tipo de tecnología a otras enfermedades, como el cáncer, el VIH y las enfermedades autoinmunes”.
Fuente: Universidad de Yale
